En la soledad él te llora,
Como una vela en la oscuridad.
Él teme a la voz q susurra aquel hecho ofuscante.
Él era tu sangre y lo dejaste solo, mujer,
Solo en la noche eterna.
Él te busca ciego en la oscuridad,
Tratando de hallar aquello q le parece familiar.
Aquel sonido, aquel color q producía tu voz.
Aquel niño que dejaste abandonado a su suerte
Se perdió.
Me gustaría creer q encontró al fin
Las manos q lo cuiden cuando tema,
Y lo abrasen al fin como tú no lo hiciste.
Tú no fuiste mujer desde ese día
Abandonaste a tu hijo…
Y nadie pudo entenderte.
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